My initial experience with the clinic for my hair transplant was positive. The consultation, the surgery itself, and the arrangements for local transport and accommodation were handled professionally. The immediate aftercare was also satisfactory in the first weeks following the procedure.
Issues with Final Result:
The long-term results of the hair transplant have been disappointing. It has become clear that the density of the transplanted hair is not sufficient, and critically, a significant number of hairs were implanted at an incorrect angle and/or direction, leading to an unnatural appearance.
Post-Result Communication & Resolution Offer:
Once I raised these concerns regarding the disappointing result—specifically the low density and incorrect hair growth direction—the clinic’s communication became very difficult. Contact was severely delayed, and I had to follow up repeatedly.
After much persistence, I was eventually offered a second procedure to address the density issue, but at a cost of €600. I do not consider this a fair resolution. A second surgery is a significant commitment, involving another uncomfortable procedure and a long recovery/aftercare period. Furthermore, this second procedure, as offered, would not resolve the issue of the incorrect hair direction, which is a key part of the poor result.
Finally, I believe that having to pay an additional fee to correct an unsatisfactory initial outcome is inappropriate. I requested an alternative solution or a full, comprehensive plan to correct the issues, including the poor direction/angle of growth, but unfortunately, I have received no further response or offer of an acceptable alternative.
Conclusion:
While the process of the consultation and surgery was initially smooth, the overall value and professional standard of care are severely undermined by the unsatisfactory final aesthetic result and the subsequent extremely difficult, unhelpful, and unprofessional communication from the clinic when attempting to seek a fair correction. Potential patients should consider the possibility of being left with a poor outcome and little to no reasonable recourse or support.
Mi experiencia inicial con la clínica para mi trasplante capilar fue positiva. La consulta, la cirugía en sí y los preparativos para el transporte local y el alojamiento se llevaron a cabo con profesionalidad. El postratamiento inmediato también fue satisfactorio en las primeras semanas tras la intervención.
Problemas con el resultado final:
Los resultados a largo plazo del trasplante capilar han sido decepcionantes. Ha quedado claro que la densidad del cabello trasplantado no es suficiente y, lo que es más grave, un número significativo de cabellos se implantaron en un ángulo y/o dirección incorrectos, lo que da lugar a un aspecto poco natural.
Comunicación posterior al resultado y oferta de resolución:
Una vez que planteé estas preocupaciones en relación con el decepcionante resultado -específicamente la baja densidad y la dirección incorrecta del crecimiento del cabello- la comunicación de la clínica se volvió muy difícil. El contacto se retrasó mucho y tuve que hacer un seguimiento en repetidas ocasiones.
Tras mucho insistir, finalmente me ofrecieron una segunda intervención para solucionar el problema de la densidad, pero a un coste de 600 euros. No me parece una solución justa. Una segunda intervención es un compromiso importante, que implica otro procedimiento incómodo y un largo periodo de recuperación y cuidados posteriores. Además, este segundo procedimiento, tal como se ofrece, no resolvería el problema de la dirección incorrecta del pelo, que es una parte clave del mal resultado.
Por último, creo que tener que pagar una tarifa adicional para corregir un resultado inicial insatisfactorio es inapropiado. Solicité una solución alternativa o un plan completo e integral para corregir los problemas, incluida la mala dirección/ángulo de crecimiento, pero lamentablemente no he recibido ninguna respuesta ni oferta de una alternativa aceptable.
Conclusión:
Si bien el proceso de la consulta y la cirugía fue inicialmente sin problemas, el valor general y el nivel profesional de la atención se ven gravemente socavados por el resultado estético final insatisfactorio y la posterior comunicación extremadamente difícil, poco útil y poco profesional de la clínica al intentar buscar una corrección justa. Los pacientes potenciales deben tener en cuenta la posibilidad de quedarse con un mal resultado y con poco o ningún recurso o apoyo razonable.